Informe de sostenibilidad: EINF y CSRD
Doble materialidad, indicadores ESRS y verificación externa. El reporting de sostenibilidad ha pasado de ser un anexo de las cuentas a un informe auditado, y arrastra a toda la cadena de suministro.
Del EINF al informe de sostenibilidad
La Ley 11/2018 introdujo en España el estado de información no financiera (EINF), que determinadas sociedades debían incorporar al informe de gestión, con información sobre cuestiones medioambientales, sociales, de personal, derechos humanos y lucha contra la corrupción.
La Directiva (UE) 2022/2464 (CSRD) ha sustituido ese marco por un régimen mucho más exigente: el informe de sostenibilidad, elaborado conforme a las normas europeas ESRS, integrado en el informe de gestión, etiquetado digitalmente y sometido a verificación externa con aseguramiento limitado.
El ámbito subjetivo se amplía por fases hasta alcanzar a grandes empresas y, con posterioridad, a pymes cotizadas, con matices y aplazamientos introducidos por las sucesivas revisiones del calendario europeo. Es un terreno en evolución, y por eso lo primero que hacemos siempre es determinar con precisión si tu sociedad está sujeta, desde qué ejercicio y con qué alcance.
El concepto clave: la doble materialidad
La CSRD exige informar de los asuntos de sostenibilidad que resulten materiales desde dos perspectivas simultáneas:
- Materialidad de impacto: cómo afecta la empresa a las personas y al medio ambiente, incluyendo su cadena de valor.
- Materialidad financiera: cómo las cuestiones de sostenibilidad afectan al desarrollo, al rendimiento y a la posición de la empresa.
Un asunto es material si lo es desde cualquiera de las dos perspectivas. El análisis de doble materialidad es la pieza que determina el contenido del informe, y es la primera que revisa el verificador.
Qué hacemos
- Análisis de aplicabilidad y del calendario de entrada, con informe motivado.
- Análisis de doble materialidad con identificación de grupos de interés, consulta, matriz de materialidad y documentación del proceso.
- Mapeo de indicadores ESRS aplicables, tanto transversales como temáticos, y análisis de brecha respecto de la información disponible.
- Diseño de la recogida de datos: fuentes, responsables, controles y trazabilidad, que es lo que después permite superar la verificación.
- Redacción del informe de sostenibilidad integrado en el informe de gestión, con la estructura exigida.
- Coordinación con la huella de carbono y con el resto de documentación ESG de la empresa.
- Preparación de la verificación y acompañamiento durante el proceso con el verificador.
- Cuestionarios de cadena de valor: si eres proveedor de una empresa sujeta, preparamos las respuestas y la documentación de soporte.
La mayoría de las pymes no están directamente sujetas a la CSRD, pero sí reciben cuestionarios de sus clientes grandes. Responderlos bien, con datos trazables, se ha convertido en una condición para mantener el contrato.
Dudas sobre EINF y CSRD
¿Mi empresa está obligada a presentar informe de sostenibilidad?
El ámbito de aplicación se define por umbrales de tamaño —plantilla, cifra de negocios y balance— y por la condición de entidad de interés público o cotizada, con una entrada en vigor escalonada que ha sido objeto de sucesivas revisiones. Analizamos tu situación concreta y te entregamos un informe de aplicabilidad con el ejercicio a partir del cual, en su caso, resultarías sujeto.
¿Qué diferencia hay entre el EINF y el informe CSRD?
El EINF era un estado de información no financiera con contenido relativamente abierto y verificación por un prestador independiente. El informe de sostenibilidad de la CSRD es mucho más estructurado: sigue normas europeas concretas (ESRS), exige análisis de doble materialidad documentado, cubre toda la cadena de valor, se etiqueta digitalmente y se somete a un régimen de aseguramiento definido.
Somos proveedores de una empresa sujeta y nos piden datos. ¿Qué hacemos?
Es la situación más frecuente. Analizamos qué información concreta te piden, qué datos ya tienes, cuáles hay que generar —normalmente la huella de carbono y algunos indicadores sociales y de gobernanza— y preparamos una respuesta consistente y trazable, que puedas reutilizar el año siguiente y ante otros clientes.
¿Se puede empezar antes de estar obligado?
Es lo recomendable. El primer ejercicio de reporting es siempre el más costoso porque hay que construir el sistema de recogida de datos desde cero. Empezar uno o dos ejercicios antes permite hacerlo sin la presión del plazo, disponer de un año base sólido y llegar a la primera verificación con datos ya rodados.
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